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-HERNANDO “La Pinta” GARCÍA, arquero caleño con largo accionar en el equipo verde, el Cali; fue figura en los Panamericanos de Cali y en varios seleccionados, estuvo en el DIM,

García hizo parte del conjunto verde 12 temporadas y en los años 80 desfiló por los conjuntos Deportivo Pereira, Independiente Medellín y Deportes Quindío hasta retirarse en 1985.

También integró la selección que disputó los Juegos Panamericanos de Cali 1971.
Cuando era un niño me veía vestido de futbolista, pero vestido de verde . Y de blanco y verde lució durante casi 12 años con su equipo amado, el Deportivo Cali.

Lo que empezó para La pinta como una afición por el deporte (entrenaba todos los días en una pequeña cancha en el patio de su casa), se convirtió en su vida y pasión: estar debajo de tres palos. Y lo ha hecho durante 32 años.

A los 15 años entró a jugar en la tercera división del Cali; pasó a la segunda y por allá lo recuerda muy bien. En 1969 jugué como arquero titular por primera contra el Quindío . Y con su mirada medio esquiva, sigue siendo muy tímido. Dice: me metieron solo un gol .

Pasó al Deportivo Independiente Medellín, donde trabajó dos años. Luego al Quindío y por último al Pereira donde, cree él, fue su consagración. Desde hace 23 años Pereira no llega a un puesto mejor, fuimos terceros . Su alegría la deja notar cuando voltea cada hoja del álbum con sus mejores poses y atrapadas. Estos son los recuerdos más lindos que tengo .

Recuerdos también con Pedro Antonio Zape, José Rosendo Toledo, José Oleinicki eran figuras que aportaron mucho a mi carrera deportiva .
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Jairo Arboleda, un verdadero maestro, con la calificación en su camiseta, ocho que merecía la diez en todo. Nacido en Tuluá por 1947, desde muy joven lo inclinaron por la divisa del Deportivo Cali que, sin embargo, tuvo que verlo partir hacia Pereira en donde si le mostraron real interes; jugador de un talento especial, jugaba con la cabeza levantada, no miraba la pelota, su panorama era más allá de los límites; a ratos perdía ritmo, muy poco amigo de ir por debajo en el marcador, esto parecía sacarlo del partido.
su destacada participación hace que López Fretes lo reconozca el día que se fue a probar con el Pereira, era talvez 1968, 1969. Juega entonces con un buen equipo de ascendencia paraguaya, allí estaban Lezcano, Bobadilla, “El Moncho” Rodríguez, pero también Osvaldo Calero, Victor Campaz, Charol González, Edison Angulo, Darío López, un puntero de apellido Rengifo, Quique Salazar, mejor basquetbolista que futbolista. Se destaca Jairo, talento puro, el amor le hace una finta, era como de mentiras, la bohemia sin maldad, mas de trasnocho que de licor, con largas noches de billar en La Bolsa, ratos de copas en Don Pepe, que hoy se llama Fuente Azul.

El Deportivo Cali, que había perdido la oportunidad de tenerlo en propiedad, ahora tiene que comprarlo, y lo hace para que llegue a integrar una nómina de postín, campeones de 1970. El técnico era un señor de apellido Reskin y la nómina era de respeto: Ramiro Viáfara, Oscar López, Darío López, Mario Agudelo, Jorge Olmedo, Orlando Mesa, Miguel Loayza, Mario Desiderio, Iroldo, Henry Caicedo, Bautista, Álvaro “Champión” Suárez; es una nómina mas o menos constante para 1970-71-72.

Parecía ser que el fútbol de Jairo era discontinuo, con su vida disipada, arriesgaba en un equipo de técnicos con temperamento, casos Bilardo, Resquin, pero con un patrón con espíritu de abuelo, alcahueta al fin; la clase futbolistica de Arboleda patrocinaba cualquier desafuero; muchas veces se vio por Pereira a técnicos buscando a la figura para llevarlo al redil, fuera club o selección; ni el Toza podia hacerlo entrar en razón, pero cuando salía a la cancha a jugar, hacia creer que la clase era directamente proporcional a la bohemia, lo que realmente no es verdad, pero en algunos pareció serlo.

Las travesuras de Jairo Arboleda, casi que inofensivas, pero maduradas por el morbo de los medios, hace que los directivos manejen como castigo, el enviarlo al Deportivo Pereira, vaya solución!, lo ponen en su salsa, claro que con menos compromiso, lo que le facilita, en la cancha, demostrar todo su potencial e incluso enviarle a don Alex un claro mensaje, una noche que derrotan al Cali: “Digale a don Alex que yo le compongo ese circo”. Asi fue, y Jairo regresa en 1974 y nuevamente salen campeones con una linda nómina: Pedro Zape, Osvaldo Calero, Henry Caicedo, Bombillo Castro, Angel María Torres, Miguel Escobar y extranjeros como DaGracca, Del Puerto,, Cardacci, “El Pato” Colman.


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